Gracias a la experiencia de nuestros odontólogos recibirá un diagnóstico preciso así como una propuesta de tratamiento completamente ajustada a sus necesidades reales. Creemos en que el mejor tratamiento posible es el que resuelva el problema con las menores molestias posibles. Cuando acuda a nuestra clínica tendrá la seguridad de que sólo realizaremos los tratamientos que realmente necesite.

976 21 35 67

San Ignacio de Loyola,11
50009 ZARAGOZA

  • Lunes a Jueves de 09:00 a 19:30

    Viernes de 09:00 a 15:00

  • 976 21 35 67

    admin@clinicalosarcos.es

  • C/ San Ignacio de Loyola, 11

    50009 Zaragoza

  • Siguenos:

Incrustaciones dentales: Qué son, tipos, materiales y ventajas

¿Qué es una corona dental Tipos y cuándo se necesita

Incrustaciones dentales: Qué son, tipos, materiales y ventajas

Si alguna vez te has preguntado cómo restaurar un diente dañado sin recurrir a una corona completa, las incrustaciones dentales pueden ser la solución perfecta. Son como pequeñas piezas de ingeniería dental, diseñadas a medida para encajar perfectamente en tu diente, devolviendo tanto funcionalidad como estética. En este artículo te contaré todo lo que necesitas saber: qué son, cómo se diferencian de los empastes tradicionales, cuándo se usan, los tipos y materiales disponibles, sus ventajas y posibles problemas. Prepárate para convertirte en un experto en incrustaciones dentales.

¿Qué son las incrustaciones dentales?

Las incrustaciones dentales son restauraciones indirectas, lo que significa que no se colocan directamente en tu boca como un empaste convencional, sino que se fabrican previamente en un laboratorio dental y luego se adhieren al diente. Imagina un traje a medida: cada incrustación se ajusta perfectamente al diente que va a proteger, reparando zonas dañadas sin necesidad de tallar demasiado la estructura natural del diente.

Estas restauraciones suelen usarse cuando el daño es demasiado grande para un empaste, pero no lo suficiente como para requerir una corona completa. Además, ayudan a reforzar la estructura dental y pueden mejorar tu mordida, la estética y la durabilidad del diente tratado.

¿En qué se diferencian las incrustaciones dentales de un empaste?

Puede que te preguntes: “Si un empaste también rellena un hueco, ¿por qué necesito una incrustación?”. La diferencia principal está en la precisión y la resistencia.

  • Empastes tradicionales: Se aplican directamente en el diente durante la consulta y se endurecen allí mismo. Son ideales para cavidades pequeñas, pero su durabilidad es limitada y pueden contraerse con el tiempo.
  • Incrustaciones dentales: Se fabrican fuera de la boca con materiales resistentes como porcelana, composite o incluso metal, y luego se cementan de manera precisa. Esto asegura un ajuste perfecto y una mayor durabilidad, además de conservar más la estructura natural del diente.

Piensa en un empaste como un parche rápido, y en una incrustación como una reparación de precisión hecha a medida.

¿Cuándo está indicada una incrustación dental?

Las incrustaciones son recomendables en situaciones como:

  • Dientes con caries extensas que no comprometen toda la corona.
  • Dientes fracturados o debilitados tras tratamientos previos.
  • Restauraciones de dientes posteriores donde la mordida soporta mucha presión.
  • Dientes con empastes antiguos que se han desgastado o agrietado.

En pocas palabras, si tu diente necesita más que un empaste pero aún no requiere una corona completa, la incrustación es la estrella del show.

Incrustaciones dentales en dientes endodonciados

Cuando un diente ha recibido un tratamiento de conducto (endodoncia), su estructura se vuelve más frágil. Las incrustaciones dentales son ideales en estos casos, ya que refuerzan el diente sin necesidad de cubrirlo por completo, preservando la mayor parte posible de tu diente natural. Además, ayudan a evitar fracturas futuras y mantienen la funcionalidad para masticar con seguridad.

Tipos de incrustaciones dentales

Existen dos tipos principales de incrustaciones: inlay y onlay. Cada una tiene usos específicos según la extensión del daño en el diente.

Inlay: qué es y en qué casos se utiliza

El inlay se utiliza para restaurar la parte interna de la superficie del diente. Es ideal cuando el daño está limitado a las fisuras y cavidades internas, sin afectar los bordes exteriores. Se adhiere al diente de forma precisa, lo que garantiza un sellado perfecto y una durabilidad excelente.

Onlay: diferencias con el inlay y cuándo se recomienda

El onlay, por otro lado, se utiliza cuando el daño afecta también los bordes del diente. A veces se le llama “semi-corona” porque cubre más superficie que un inlay, pero menos que una corona completa. Es perfecto para dientes posteriores que soportan mucha presión al masticar.

Materiales de las incrustaciones dentales

Las incrustaciones pueden fabricarse con varios materiales, cada uno con ventajas particulares según estética, durabilidad y presupuesto.

Incrustaciones de cerámica o porcelana

La porcelana es muy estética, resistente al desgaste y se mimetiza perfectamente con el color natural del diente. Son ideales para dientes visibles y personas que buscan un resultado natural.

Incrustaciones de composite

El composite es una resina plástica muy versátil, que puede adaptarse al color del diente. Son menos resistentes que la porcelana o el metal, pero su colocación puede ser más económica y rápida.

Incrustaciones de oro y metal

Aunque menos comunes hoy en día, las incrustaciones de oro o aleaciones metálicas son extremadamente duraderas y resistentes al desgaste. Son ideales para molares que soportan mucha presión, aunque su color no es estético.

Ventajas y desventajas de las incrustaciones dentales

Ventajas:

  • Conservan más el diente natural que una corona completa.
  • Mayor durabilidad que un empaste tradicional.
  • Ajuste perfecto y acabado estético (especialmente en cerámica).
  • Resistencia al desgaste y a las fracturas.

Desventajas:

  • Coste más elevado que un empaste común.
  • Necesitan al menos dos visitas al dentista (una para tomar impresiones y otra para colocarla).
  • Si no se coloca correctamente, puede causar sensibilidad o molestias.

¿Cuánto duran las incrustaciones dentales?

Con un buen cuidado, las incrustaciones pueden durar entre 10 y 20 años, dependiendo del material y de los hábitos del paciente. La porcelana y el oro suelen tener mayor longevidad que el composite.

¿Cómo se hacen las incrustaciones dentales? El proceso paso a paso

  1. Evaluación y preparación: Se examina el diente, se elimina la caries y se prepara la superficie.
  2. Toma de impresiones: Se toma un molde de tu diente para fabricar la incrustación a medida.
  3. Fabricación en laboratorio: El inlay o onlay se crea con el material elegido.
  4. Colocación y ajuste: Se adhiere la incrustación al diente y se ajusta para que encaje perfectamente.
  5. Pulido y acabado: Se pule para que quede suave y estético.

¿Duelen las incrustaciones dentales?

Generalmente, el procedimiento es indoloro gracias a la anestesia local. Puede haber sensibilidad leve durante los primeros días, especialmente al masticar o con cambios de temperatura, pero desaparece rápidamente.

Problemas con las incrustaciones dentales: causas y soluciones

Aunque son muy duraderas, pueden presentarse algunos problemas:

  • Desprendimiento: Sucede si la adhesión no es perfecta o hay un trauma. La solución es recolocarla o reemplazarla.
  • Sensibilidad dental: Puede aparecer por un sellado insuficiente o exposición de la dentina. El dentista puede ajustar la incrustación o aplicar selladores.
  • Fracturas: Raras, pero pueden ocurrir si se mastica alimentos muy duros. Requieren reemplazo.

Preguntas frecuentes

Las incrustaciones dentales generan muchas dudas. Aquí respondemos las más comunes:

  1. ¿Se pueden hacer incrustaciones en todos los dientes?
    Principalmente en molares y premolares. En dientes anteriores, se evalúa la estética y el color.
  2. ¿Cuánto tiempo tarda el proceso completo?
    Normalmente se necesitan dos visitas: una para preparar el diente y tomar impresiones, y otra para colocar la incrustación.
  3. ¿Se pueden reemplazar si se dañan?
    Sí, se retira la incrustación antigua y se fabrica una nueva a medida.
  4. ¿Requieren cuidados especiales?
    No, basta con mantener buena higiene dental y evitar morder objetos duros.
  5. ¿Son más caras que los empastes?
    Sí, pero la inversión vale la pena por la durabilidad, resistencia y estética que ofrecen.

¿Te gustaría conocer todos nuestros tratamientos? No dudes en contactarnos.

Sin Comentarios

Manda una respuesta